Con una producción de 900.000 kilos de aceite en la campaña de 2020-21, BAÑÓN destina una gran mayoría a la venta a granel y exclusivamente el de mayor calidad se reserva para el envasado

La empresa jiennense comercializa el 20% de su producción al mercado internacional de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, México y EE.UU y tiene como objetivo adentrarse en la gran distribución y abrir nuevos mercados en otros países de Europa, Asia y Sudamérica

Con una tradición olivarera desde 1802, BAÑÓN es una compañía familiar de campos de olivar a las orillas del Guadalquivir. La empresa aceitera produce 900.000 kilos de aceite por campaña, los cuales destina una mayoría a la venta a granel y reserva su aceite de mayor calidad exclusivamente para el envasado. Con una previsión de facturación de 3 millones de euros para la campaña de 2020-2021, BAÑÓN destina el 20% de su producción al mercado internacional de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, México y EE.UU y tiene como objetivo adentrarse en la gran distribución y abrir nuevos mercados en otros países de Europa, Asia y Sudamérica.

La compañía destaca por la excelente calidad de su aceite en la venta envasada con la producción de su producto estrella, BAÑÓN 1802. Procedente de una cuidada selección de aceitunas Picual, recolectadas en el momento óptimo de maduración, se prevé comercializar un total de 30.000 litros de aceite envasado dividido en dos marcas, Oleosur y BAÑÓN 1802. Este último considerado el aceite Premium de BAÑÓN, con el cuál se ha producido 5.000 litros de aceite y se prevé triplicar la cifra para la próxima temporada. Además, Bañón 1802 ha recibido recientemente el premio Jaén Selección 2021.

La cuarta generación de la empresa familiar cerraba la campaña anual con 2 millones de euros y prevé una subida de hasta 3 millones para 2021 debido a la estrategia de exportación y la ampliación de nuevos canales de distribución como la gran distribución y Amazon. “Hemos experimentado un crecimiento notable de nuestras ventas a través de esta plataforma digital, lo que nos hace ver que la digitalización forma parte de nuestro éxito futuro”, comenta Santiago Bañón Novel, presidente de la compañía.

Aceites Bañón, con más de dos siglos de historia y una capacidad de almacenamiento de 900.000 litros, analiza la evolución de la aceituna y el olivar desde septiembre para estudiar cuál es el punto óptimo de maduración, que suele producirse a principios de octubre.

Además de utilizar una máquina vibradora con un paraguas invertido que recoge la aceituna que cae por la vibración transmitida, sin que llegue a tocar el suelo para conseguir el fruto en óptimas condiciones, la recolección se realiza de noche para obtenerlo lo más fresco posible. De igual modo, en el mismo día, el traslado hasta la almazara se hace también de noche, a baja temperatura, para que su posterior molturación dé lugar a una extracción del aceite a la temperatura más fría posible, lo que da como resultado el principal producto de la compañía, un aceite más puro y natural.

Tradición olivarera desde 1802

La pasión por el aceite hace que desde 1802 la empresa comenzara a tener contacto con el sector como propietaria de campos de olivar y posteriormente como productora, hasta que hace diez años se creara Bañón 1802, a las orillas del Guadalquivir, entre Úbeda y Cazorla.

El AOVE Bañón 1802 es un aceite de oliva frutado verde intenso con un amargor y picor equilibrados, agradables al paladar, con unos toques a tomatera, plátano, hierba fresca, almendra, alcachofa e incluso frutos rojos. Es un aceite premium ideal para repostería, platos fríos y para aderezar los sabores de los pescados y carnes. Una botella opaca negra que esconde uno de los bienes más preciados, el oro líquido que desde los olivares de Jaén pretende seducir cada paladar.