Proride propone 7 consejos para el cuidado y mantenimiento de bicicletas

El tiempo de vida de las bicicletas es de unos seis años, pero con los cuidados necesarios, este tiempo puede extenderse a entorno a los 8 o 9 años

Bicicletas y ciclistas están tomando las calles en España. Aquellas personas que pedalean al menos un día por semana o más han crecido hasta los 11 millones, con un crecimiento cercano al 40%, frente a los 8,1 millones de 2019 según cifras del Barómetro de la Bicicleta. Este crecimiento también se ha trasladado a la fabricación: en octubre se crearon un total de 31.515 bicicletas, un 6,5% más que el mismo mes de 2021.

“Las personas tienen mayor concienciación sobre el deporte y asocian el uso de la bicicleta a la salud y el cuidado del medio ambiente. Además, las Autoridades se han dado cuenta de los beneficios que aporta este medio de transporte y es que el futuro de las grandes urbes pasa por una movilidad más sostenible y eficiente. Y la bicicleta juega un papel fundamental en este escenario”, señala Josep Traveria, director de Proride, una gama de productos especializada en el cuidado de la bicicleta.

La apuesta por la bicicleta ha provocado el crecimiento de los precios de todas las marcas. Un aumento que ha llevado a que las bicis, ya no sólo los modelos de gama alta, se hayan convertido en un auténtico artículo de lujo. “Esto ha hecho que los ciclistas dediquen más tiempo y recursos a alargar la vida útil de las bicicletas”, explica el director de Proride, que añade que “una buena limpieza de la bicicleta no solo mejora su apariencia, también ayuda al correcto funcionamiento, evita el desgaste de sus componentes y por tanto alarga su duración”. El tiempo de vida de las bicicletas es de unos seis años, pero con los cuidados necesarios, este tiempo puede extenderse a entorno a los 8 o 9 años. Los expertos de Proride proponen 7 consejos para alargar la vida de útil de las bicis a través de su limpieza y mantenimiento continuo:

  1. En función de grado de suciedad que presente la bicicleta después de una salida, el proceso de limpieza y puesta a punto puede tener pequeñas diferencias que, aunque pueden parecer insignificantes, son muy importantes para darle una larga vida. Por ejemplo, si la bici tiene mucho barro haremos un primer lavado con agua para eliminar la suciedad más difícil. Nunca debemos rociar directamente con agua a alta presión, sobre todo en las partes más delicadas como el equipo transmisor. Además, se recomienda no aplicar agua a alta presión para no dañar las partes más sensibles y al mismo tiempo evitar la entrada de agua en las zonas con rodamiento. También se puede utilizar un producto que permita lavar en seco la bicicleta para proteger la pintura y los componentes. 
  2. Para su correcta limpieza, debemos aplicar un champú y dejar actuar durante 2 o 3 minutos; mientras que, en las zonas más sucias, como pueden ser platos, piñones y cadenas, tendremos que aplicar un desengrasante al mismo tiempo que giramos los pedales en sentido inverso a la marcha y dejar actuar entre 2 y 4 minutos.
  3. Eliminar el agua es parte fundamental para el mantenimiento. Debemos prestar especial atención a secar el cuadro de la bici con una microfibra, teniendo especial cuidado en los platos, piñones y cadena. Un truco para eliminar parte del agua de estas zonas es coger la bici con el manillar y levantar la rueda delantera y dar pequeños golpes contra el suelo con la rueda trasera, así saltará el agua de cojinetes.
  4. El siguiente paso para un estado óptimo de la bici será para la protección y brillo de las zonas pintadas. Para ello, tenemos que aplicar 2 o 3 pulverizaciones de un abrillantador y protector y extenderemos el producto con una microfibra hasta su completo secado, poniendo especial cuidado en no aplicar el abrillantador en los discos y la zona de frenado.
  5. La atención en la limpieza de las áreas de frenado hace que tengamos que aplicar directamente en la zona de frenado un limpiador de disco de freno en espray para eliminar aceites, grasas y suciedad incrustada, sin que tengamos que enjuagar ni secar esta zona posteriormente.
  6. Ya con la bici limpia y con un toque de brillo y con una capa protectora, por lo que es hora de hacer una buena lubricación de toda la zona de transmisión. Esto evitará desgastes, eliminará rozamientos y aumentará la durabilidad de la bicicleta. Según los expertos de Proride, “cuando las condiciones de rodaje son más húmedas y extremas, lo ideal es una lubricación en base aceite. En este caso aplicamos una gota de producto en cada eslabón de la cadena y acto seguido quitaremos el excedente de aceite ya que este puede ensuciar otras partes cercanas a la cadena. Mientras que, si la salida es condiciones secas y menos sucias, aplicaremos un lubricante en base cera en cada eslabón de la cadena, que no requiera limpieza después de su aplicación”.
  7. Por último, olvidarnos de los pinchazos pasa por utilizar un sellador. Para hacerlo, aplicaremos el líquido antipinchazos directo a la rueda a través del pitorro, llenando la cámara o el neumático con la cantidad necesaria de sellador. Debemos repetir esta acción cada 5 o 6 meses dependiendo de la temperatura y los quilómetros. Además, se aconseja una vez al año limpiar el producto residual que pueda quedar en el neumático.
Proride propone 7 consejos para el cuidado y mantenimiento de bicicletas

Un mantenimiento correctivo y preventivo de la bicicleta es importante para garantizar un buen rendimiento y seguridad. Además, nos ayudará a reducir la frecuencia de visitas al taller y evitará lo más temido: que nos quedemos tirados en las salidas”, mantiene Josep Traveria.

Más sobre Proride.- https://www.proridebike.com/

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